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viernes, 15 de abril de 2016

De una edición de War of the Foxes

Morir es aceptar la vida en el sofá.
Viernes por la noche y whiskey.
Ser una pintura inacabada.
(Dibujá un hombre en el sofá y él inventará su dolor)
El vaso a medio llenar. El hombre siempre medio lleno.
La soledad es hacernos piel
leer un libro de poesía cruda
           fumarlo todo mentalmente.
La pintura se va pintando sola.
Afuera hay pájaros. Lo sabés.
¿Adentro?
Acá el whiskey despierta la garganta y el dolor recuerda el dolor.
Adentro todo es memoria
como cuando encendés el televisor y se hace la estática
el brazo crispado. La luz.
La pintura nos está pintando.
El vaso se nos vacía
lo abierto siempre se vacía.

Doler hacia afuera.
Toda puerta es una herida.
El afuera y el adentro en la conformación del hombre.
Hubo una vez un Adán y una Eva en todo hombre.
Y tarde o temprano algún dios dirá:
De este vaso no beberás
De este libro no saldrán más poemas.
De este sofá...etcétera.

viernes, 1 de abril de 2016

Historia

Let me tell you a story about love.
Richard Siken

Dejame contarte una historia sobre pájaros y abandono.
Había una vez un corazón afuera    entre las hormigas
había su cuerpo como el signo de todo lo que falta.
Los pájaros han píado demasiado     amor
                          han caído siempre de la misma forma.
Había una vez un ala     una canción definitiva
          había esta noche como algo que se cayó
                                        y no se levantó nunca.

Dejame contarte algo sobre el nido
(¿qué hacer si no sabemos  de nidos
        si nuestro pico es siempre demasiado torpe
 para reterner una hoja    o un un amor?)
las ramas como el recordatorio de todo lo que ha muerto
las hojas secas como una madre     o un dolor.

 Me vengo cayendo ¿te enteraste?

Las alas como una interrogación que nos hicimos
                                            desde siempre.
 ¿para qué tanta ala 
                                             si existen las hormigas?

Dejame contarte la historia de las hormigas.
El hombre aprendió a olfatear su dolor
el hombre inventó el devorarse     el seguir la fila
                                                         de todo lo caduco.

En el centro están las hormigas     los cuerpos    lo días
                          en que lloramos más de las cuenta
en que nos abandonaron  en el mismo nido
       en que nos soltaron en aire
                            cuando volar era mentirnos un poco.

Y en el suelo    las hormigas rodean al pájaro
                                              que recién se cayó de nido.
Una olfatea sus ojos negros    devora su pecho abierto
como cuando un signo de exclamación nos envuelve
                        porque sí.

Contame vos la historia de la muerte.

Pongámonos de pie    tomémonos de las alas
para escuchar lo terrible     lo realmente terrible
                                                              en el hombre:
las palabras son la ausencia de los cuerpos 
el mundo es un parto constante     una eterna congregación
                                                              de hormigas y  de pájaros.

En el centro está el hombre y su nido.
           La historia del amor  y su descenso del árbol.