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miércoles, 30 de marzo de 2016

Alfonsina

Afuera el sol.
                Infierno.
Veintisiete grados de hombre
    y luego la ausencia
como un sudor que se adhiere al cuerpo
a la palabra      a la mancha de la pared
como un atardecer del alma
 en la que amor se oculta para siempre
y el resto es el calor y el silencio.

Afuera      siempre
el mirar por la ventana
                     - eso debe significa algo -
R.Siken       vida en la no vida.

El mar como la promesa
como decir Alfonsina y el mar.

Mirar como esperando un evento
extraño
una manera de evadir la temperatura
y el dolor de todos los pájaros
que no saben volar con la luz.

Afuera la luz. Adentro el mar.

"Mar, dame, dame el inefable empeño
de tornarme soberbia, inalcanzable."

Y volar bajo el sol y el cuerpo.



miércoles, 16 de marzo de 2016

En fuga

La contemplación del cuerpo.
Un muslo abierto como una invitación.
El aire que grita a cada órgano   a cada poro
en el lugar en que los enamorados
                         cantaron uñas y espaldas.

Siempre el cuerpo. Contemplá.

Mirá que ayer el amor era otra cosa:
como decir
         la boca está donde está la boca
y tener sentido al llorar  
y encoger un poco  las piernas
     como en una verdad demasiado evidente.

Lo terrible es la invitación inatendida.

Digo que lo terrible es este espacio en blanco
                                                en la palabra       vos      
este brotar literatura     lagrimar verbos

            He aquí al hombre y su boca lagrimable

Mirá que hay distancias de distancias

un fémur    una carta     un derrame             
                                                
La invitación a matarnos siempre.

El no cuerpo.

Estoy con el silencio.
                                           Haceme.
Contemplá.


   

martes, 15 de marzo de 2016

El nido

No siempre nos caemos de la misma forma.

Existe la piel como un paraíso del hombre
como cuando tocamos la soledad de un pájaro
que se quedó sin madre demasiado temprano.
(Mirame amor este es un tiempo de pájaros 
                                                      ¿te enteraste?).

Existe sobretodo el nido
la gran canción de sabernos mundo
como cuando lamemos el silencio en las cosas de siempre
y lloramos un poquito porque sí.

La herida como nuestro lugar secreto
como una confesión demasiado oscura
                                                        para amar.
No siempre caemos de la misma forma.

El corazón también sabe de caer y de piar
de esconderse en matorrales como un niño jugando
                                                 a matar hormigas
(las hormigas siempre saben del dolor y del olfato).

Pará dejame decirte algo:
no es posible llorar bajo la luz.
Caer es otra forma de rasgar el cuerpo      el ala
de iluminarnos el rostro al recordar el nido abandonado.

Pogámonos de pie.
Hablar del nido es siempre caer de alguna forma
cortar la rama
aventarse contra las piedras      comenzar.

Vienen los pájaros y las hormigas:
Acá comienza realmente el poema amor.



miércoles, 9 de septiembre de 2015

La lámpara

Una luz que se enciende.
La luz es el extremo consciente del corazón
cuando nos quedamos inertes
                        hambrientos
                   despreocupados en medio de un silencio conocido.
Vos conocés de la de luz
como cuando extendemos las manos como anclas
y nos abatimos contra las piedras
                                                    para sentir .
El encender es nuestro himno         amor.
Encender la noche como la esperanza 
                        de un tiempo el que todo sea invulnerable.
La historia es un instante de luz
   una memoria en medio del naufragio del corazón.
Tus ojos son la puerta              la llave    
 la emoción de encender la luz y vernos grises
la de los brazos abiertos haciendo el signo universal
                                                 de lo que vuelve.

Pienso en  vos           en  la fuente           en la lámpara   
         en el  cuarto de los  cuerpos solos
pienso en cómo tapamos el sol con la herida
y en cómo la luz nos encuentra siempre  agotados
                   siempre con las piernas encogidas
                                                                   y distantes.
                              La lámpara como un parto
Venimos al mundo de la luz.
Nos abrimos          amor. 
Somos el lugar                                 el cérvix.
Hablemos del corazón que también sabe
                                                        de encenderse.
Hablemos de las venas
        del rojo en las manos que no mienten.
Hablemos de  tocar todo lo que arde
 venerar esa luz dentro del cuerpo
                    como todo lo que ha sido sagrado
                                                                          alguna vez.
                       
                 

lunes, 31 de agosto de 2015

Una escena

Your name like a song I sing to myself.
R. Siken

Pará un momento, dejame decirte algo sobre el amor.

Vos jugás con tu nombre como una niña pequeña 
que recién aprendió a mentir,
enmascarás el dolor con el dolor, como un teatro donde nos interpretamos, 
donde nos hacemos un Romeo y una Julieta 
que no saben nada (los cuerpos nunca saben nada) del dolor.

El amor me tiene gris, constante.
Creo en el amor como una vela, como cuando mirás  al sol 
para quemarte un poquito los ojos.
Vos sabés de los ojos que se van cerrando en mí 
 como una minúscula, de cuerpo o crucifixión.

Vos abrís esas manos como una promesa de todo lo que brilla,
 como si la luz nos poseyera por una vida,
 y aquí, iluminados, en la mano abierta, nos dejáramos morir.

 La muerte, corazón, es una joya que nos enterraron desde el inicio,
y sin embargo, no nos dijeron que hay cosas que solo se aman con la luz.

Estamos grises en medio del amor, amor

Vos tocas otra piel como un ritual
(Somos lo sagrado en el cuerpo que toca otro cuerpo,
 en el dolor que toca otro dolor).
 
Pará un momento, esto que es memoria está tibio 
y padece  como sangre. 
 Vos recordás, 
                    resumís, 
lo que era el beso que no se ha dado nunca.
Pará un momento, 
                                            dejame soltarme de mí,
                   ponerme el color que más te gusta,
 para que la herida sea menos horrible,
                             para que tu voz no se quiebre en vano
 cuando el amor  decida tomarnos por sorpresa.


viernes, 28 de agosto de 2015

Fundamental

Algo se rompió  en algún lugar
              una lámpara               una ventana        un corazón
digo romper       quebrar          crujir
 digo que a veces estamos rotos  
                                      y vacíos en la carne.

El mundo como el lugar de la ruptura.
Sentir es hundirse como una estaca
                  brotar como un agua en medio de la inundación.

Estamos rotos        amor.
       Algo nos dice que estamos rotos desde adentro.

(Recordar es siempre que nos digan algo por segunda vez)

Entendámonos    acá: 
           hay el tocar las puertas como pechos
                                                                      fríos
el lamer la hendidura como un amor
                      hay el  dolerse                   pero  el  dolerse bien.
Hay también  la herida en la ventana
                  la silueta de un pájaro muerto
                                       y su  corazón entre las hormigas.

Volar es romperse siempre de algún modo.

sábado, 22 de agosto de 2015

¿qué pasa?

Me pasa que es de noche en alguna  parte.
Siempre es de noche en alguna parte
                          donde el hombre decida estar solo.
El dolor es escuchar un lugar          en otro tiempo.

Me pasa que los cuerpos se me meten en ojos
              sacan los iris                las córneas 
como quién recuerda algo precioso que muere.

Un tiempo diferente
        un tiempo en que me pasaba otro tiempo
otro cuerpo
otro dolor.

Sostener la razón en las manos
como una tragedia.

Acá están estos ojos en un cuerpo
en un cadáver que no ha dicho que no nunca.
Recordar será siempre mecer la cuna.
Me pasa que pensar en vos
                              es siempre mecer la cuna
           cortar la rama
llevar la caída al hombre
      que ha volado  solo 
                         más de lo necesario.