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lunes, 11 de julio de 2011

Reforestando el alma



Arranco
de la caja hueca de la memoria,
un entierro destilante de sujetos
                               y predicados.
Palabras calvas promisorias de paraíso,
portadoras de desierto y hambruna.

Un cuerpo de sangre azul se asoma.
Muerto a fría guillotina de mentiras.
Desangrado a prosa de olvidos puñales.

Devuelvo 
el crimen sin castigo,
destruyendo el arma de papel
                             en pedazos.

Sembrada en la escena blanca se renueva
la semilla agonizante
                                  del alma.

sábado, 9 de julio de 2011

Narcosis de Noche


I.
Habló la noche
voces de viento.
Espinosas lágrimas que nacían
de su boca.

II.
Par de ojos grises,
duermen a veces en su costado
Cuenta-cuentos sonámbulos
deshilachando el pasado,
que gotea y sangra.

III.
Relámpagos alados
atravesaban su pecho.
En muerte súbita...
¡Amanecía!

viernes, 8 de julio de 2011

Congruente de Fuego


Dónde oculta la distancia,
esa obstinada odisea
de ser un par sólo de uno.
Si aún las frías raíces
buscan ciegas, desesperadas
la tierra,
dime agua eterna,
cómo apagar esta llamarada
de soles congelados
y muertos...

miércoles, 6 de julio de 2011

Zeitgeist Addendum


Siguiendo con esto de la crítica social, traigo una película - documental producida por Peter Joseph en el 2008.
Zeitgeist Addedum es sólo uno en los capítulos de la serie del movimiento "The Zeitgeist Movement" que es "una organización de defensa de la sostenibilidad que lleva a cabo el activismo de base comunitaria y acciones de sensibilización a través de una red de capítulos global / regional, proyectos de equipo , eventos anuales, medios de comunicación y obras de caridad..." y que se enfoca en el reconocimiento de problemas sociales como la corrupción, la pobreza, la guerra, el hambre, entre muchos, y define estas situaciones como "síntomas" nacidos de una estructura social anticuada.

Zeitgeist Addendum busca crear conciencia, abrir un poco la mente y más alla de algunas teorías conspiratorias que podrían parecer descabelladas, busca dejar un mensaje y de alguna forma cambiar el mundo.




lunes, 4 de julio de 2011

Huracán

El viento devora el techo del pobre.
No basta con agachar la mirada
para devolver el martillo
a quién ya  construye futuro.
Sangre brota de la injustica,
de manos que dan pero no tienen,
como si el agua sólo naciera
en mansión de afortunados.

Y el hombre que ya no sueña,
es porque piensa en el pan de mañana.
Huracán by jefg89

domingo, 3 de julio de 2011

El hombre que espera (Cuento)

El hombre que espera...
Comenzaba a anochecer en la ciudad. Las luces de las casas y edificios empezaban a iluminar, como luciérnagas en una pradera, las ya vacías calles. Esta, la noche del 12 de julio, era particularmente fría. Una suerte de lluvia amenazaba con abalanzarse contra los árboles del Parque Central. A lo lejos, en una banqueta iluminada por una luz tenue e intermitente de lámpara, se encontraba un hombre con la cabeza baja. El viento golpeaba contra su ánimo. No parecía estar de muy buen humor, quizás era por el nudo en su garganta, o tal vez por las dos noches que llevaba sin moverse en ese mismo sitio.
El hombre se llamaba Rodrigo Martínez, pero para él eso ya había perdido importancia; no tenía hambre, ya habría mucho tiempo luego para comer. No tenía sed. Parecía que la noche lo había convertido en una estatua y sin embargo ahí estaba exhalando aún con dificultad, mientras el vaho producto del frío salía de su boca. Se encontraba solo, acompañado nada más que por una hoja de periódico del día anterior (que a su suerte le servía de cobija ante una noche tan helada) y una carta que mantenía aferrada a su mano, más por reflejo que por propia voluntad. Rodrigo tenía un trabajo, era abogado, al juzgar por su traje que inútilmente permanecía aún con él y su tenaz, pero con toda razón ya extinto, deseo de defender a los demás. Sin embargo, ni su nombre ni su trabajo podían sacarlo de la pena en que se encontraba.
La noche avanzaba y el hombre permanecía inerte en la banqueta. De vez en cuando, con un aire de impotencia y melancolía en su mirada, abría su mano para contemplar aquella carta que había recibo hace poco. Como todas y cada una de las veces que la veía, una lágrima nacía en sus ojos y bajaba por su pálido y herido rostro mientras con voz alta leía, como tratando de revivir para alguien más, esas ya difuntas palabras:
“Mi amor, se que llevo mucho tiempo lejos pero al fin en dos días regreso. Espérame en el mismo lugar de siempre. Te extraño”
08-07 AGZ
Al terminar la dolorosa nota, como una daga en su corazón, lo invadía de nuevo el recuerdo de ese día. Nadie podría describir el sentimiento del hombre al enterarse de esta gran noticia. Había estado esperando ese momento por casi un año y, aunque la carta tardó un día en llegar, estaba más cerca que nunca. Su espera terminaría.
Recordó que al amanecer salió de su casa y le pareció la mañana más brillante de todas. Ese era el día, su día. Y mientras caminaba se sintió el hombre más feliz. Una leve brisa jugaba con los árboles y él pensaba en el encuentro que intensamente había añorado, disponiéndose entonces a terminar los últimos 50 metros que lo separaban de su destino, de aquél lugar que tanto solía visitar hace casi un año y había sido testigo y cómplice de innumerables alegrías, cuando por fin a la distancia... la vio. Ella se dirigía, al igual que él, hacia el lugar pactado.
Recordó sentir que el corazón se salía imbatible de su pecho, sus pasos se hacían cada vez más largos y rápidos, su mundo pareció congelarse en una silueta caminante y...
Justo en esta parte del recuerdo algo bloqueó la mente del hombre, había un agujero en su memoria, un vacío negro y escalofriante que no conseguía descifrar. Lo siguiente que logró recordar quedaría grabado en él para siempre: despertarse en una desolada banqueta, con una inexplicable sensación en su pecho, una carta en su bolsillo y la imagen de una hoja de periódico, que recogió del suelo con un desgarrador miedo y que presintiendo lo que decía pero deseando con todas sus fuerzas estar equivocado, leyó:
Una vez más un conductor ebrio acaba con la vida de una persona inocente, una fresca juventud y una promisoria carrera acaba por una irresponsabilidad. Descansa en paz el abogado del pueblo Rodrigo Martínez”
Jeferson González Gómez

sábado, 2 de julio de 2011

Intocable


Te escondes debajo de una piedra
para que el ruido no te moje
los talones.
¡Como si el sol fuera a derretir
tus ojos!
Refugiada
en un mar de dolor y miedo.
Conservas el resto enflaquecido
de tus fuerzas
destrozadas por las manos,
los gritos
y los golpes.


Tal vez no pueda expresar en este poema el dolor, la angustia, la desesperación y todo el sufrimiento que puede sentir una mujer bajo agresión de cualquier tipo, me disculpo por mis versos faltos expresión ante algo tan doloroso pero me uno al dolor de alguien que pasó o este pasando por algo así, un hombre que golpea a una mujer no es un hombre sino una bestia. Por favor, no más agresión.